Vitaminas hidrosolubles ejemplos

Vitaminas hidrosolubles ejemplos
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Las vitaminas hidrosolubles son aquellas que se pueden disolver en agua o como su nombre lo indica, son solubles en agua. Éstas no tienen la capacidad de almacenarse en el organismo debido a su continua acción que impide su almacenamiento; su medio de excreción es mediante la orina. Las vitaminas hidrosolubles ejemplos:

Vitamina B1

Vitaminas hidrosolubles ejemplos

También conocida como Tiamina. Esta vitamina interviene en varios procesos importantes del metabolismo como lo es la absorción de los hidratos de carbono para la generación de energía, en el metabolismo de las proteínas, grasas y ácidos nucleicos, además de intervenir en la absorción de la glucosa por parte del sistema nervioso.

Es esencial para el buen funcionamiento de todos los sentidos y tiene excelentes beneficios para la piel. Estudios han publicados beneficios para el crecimiento, el desarrollo normal, para el corazón y sistema digestivo.

Podemos encontrar esta vitamina en productos proteínicos como la carne, especialmente en hígado, en la yema de huevo, en frutas y vegetales, legumbres secas, cereales integrales y lácteos.

Vitamina B2 o Rivoflavina

También conocida como Riboflavina. La vitamina B2 se encarga de producir enzimas que intervienen en el proceso de transformación de los alimentos en energía, complementa la actividad antioxidante de la vitamina E, lo cual ayuda para la piel y para la eliminación de sustancias toxicas para el organismo. Es buena para conservar buena salud de los ojos, interviene en el mantenimiento de la piel y regeneración de los tejidos (piel, cabello, uñas); y conserva en buen estado las células del sistema nervioso.

Se encuentra en carnes, lácteos, levaduras, vegetales verdes, germen de trigo, hongos, huevos, pescados y cereales.

Vitamina B3 (Niacina o Acido nicotínico)

También llamada Niacina o Acido nicotínico, la vitamina B3  juega un papel muy importante en el metabolismo de las proteínas, carbohidratos y grasas. Ayuda a la obtención de energía a partir de los glúcidos o hidratos de carbono, mantiene el buen estado del sistema nervioso. Además interviene  en la circulación de la sangre y la piel. Los alimentos que actúan como fuente de esta vitamina son la carne (en todas sus versiones), el hígado y riñón, lácteos, huevos, levadura, avena, aguacate, cereales integrales y legumbres.

Vitamina B5 o Ácido pantoténico

Esta vitamina forma parte de la coenzima A (CoA). Es una vitamina que contribuye con el metabolismo, el desarrollo de células, específicamente glóbulos rojos, ayuda al mantenimiento del sistema nervioso e inmunológico, interviene en la síntesis de hormonas antiestress, interviene en la formación de insulina, alivia los síntomas de la artritis, reduce la acidez estomacal en conjunto con la biotina y tiamina; y ayuda a reducir los síntomas de la migraña.

Los alimentos que contienen esta vitamina son: la carne, levaduras, brócoli, papas, tomate, hongos, cereales integrales y legumbres.

Vitamina B6 o Piridoxina

Es una vitamina que interviene en la transformación de los carbohidratos y grasas en energía para el cuerpo, interviene en el metabolismo de las proteínas, mejora la circulación sanguínea, interviene en la formación de hemoglobina en sangre, ayuda a absorber la vitamina B12 y ayuda al mantenimiento del sistema nervioso e inmunológico. Las fuentes alimentarias donde podemos encontrarlas son: carnes, hígado de pescado, mariscos, yema de huevo, lácteos, cereales integrales y derivados.

Vitamina B8 o Biotina

Trabaja en conjunto con el ácido pantoténico y ácido fólico, sin esta vitamina ciertas enzimas no pueden activarse y funcionar adecuadamente. Entre sus funciones destacan: interviene en formación de hemoglobina, procesos celulares a nivel genético y obtención de energía, ayuda a prevenir la neuropatía diabética, estabiliza niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos donde podemos encontrarla son: leche, cereales, levadura de cerveza, garbanzos, nueces, carnes, yemas de huevo.

Vitamina B9 o Ácido fólico

También se le conoce como folato. Es necesaria para la formación de proteínas y tejidos del cuerpo, funciona en conjunto con la vitamina B12 y vitamina C, interviene en la formación de glóbulos rojos y otros procesos celulares, reduce el riesgo de defectos fetales como lo es la espina bífida y la falta de desarrollo del cerebro, aumenta el apetito, estimula la formación de ácidos digestivos. Se encuentra en vegetales de hoja verde, hígado, frutas cítricas, cereales integrales, levadura.

Vitamina B12 o Cianocobalamina

Es una vitamina que contribuye con el metabolismo, el desarrollo de células, interviene en la síntesis de ADN y ARN, mantiene la mielina de las neuronas, participa en la formación de neurotransmisores, específicamente glóbulos rojos y ayuda al mantenimiento del sistema nervioso e inmunológico. También es necesaria para la síntesis del ácido fólico. Las fuentes alimentarias que aportan son: las carnes, hígado, riñón, huevos, lácteos, atún, sardinas y almejas.

Vitamina C o Ácido ascórbico

Es una vitamina de potente acción antioxidante, que ayuda a proteger el organismo de sustancias toxicas o nocivas, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico ayudando así a prevenir infecciones, tiene propiedades antihistamínicas, por lo cual es indicado en asma y sinusitis. Esta vitamina mejora la visión, es imprescindible para la formación del colágeno, mejora la membrana celular, la consistencia de la piel, interviene positivamente en la cicatrización de las heridas y quemaduras, previene o mejora afecciones de la piel. Se ha descrito que ayuda a mejorar problemas de estreñimiento por sus propiedades laxantes.

Podemos conseguirla en alimentos de origen vegetal como: las frutas cítricas (naranja, limón, mandarina, ciruelas, fresas), vegetales como el coliflor, los ajíes o pimientos, tomate, espinacas, mango, piña, plátano, melón, arándanos, entre otros.

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